Utilización de la cal en la estabilización de suelos
La cal mejora las propiedades
geotécnicas de los terrenos con presencia de
finos. Es recomendable una proporción mayor
al 12 % de tamaños < 0,080 mm y un índice de
Plasticidad >10 para el empleo de cal. Tanto
terrenos arcillosos como materiales detríticos
con matrices arcillosas son adecuados para
realizar un tratamiento con cal.
La utilización de cal evita la retirada
y transporte a vertedero y la utilización
de materiales de préstamos: permite un ahorro
económico y la desaparición de la agresión
ambiental que representa la utilización de zonas de préstamo.
El suelo estabilizado con cal reduce el índice de
Plasticidad y anula prácticamente el hinchamiento
a los pocos minutos de su aplicación. Además, a más
largo plazo aumenta la capacidad de carga, elevando los
valores de CBR, y mejora la compactación del suelo.
La cal viva absorbe el agua con un desprendimiento de
calor importante (reacción de hidratación exotérmica).
Este efecto produce un secado del terreno por hidratación
y evaporación bajando el porcentaje de humedad entre el 2
y el 5% por cada punto de cal viva añadido.
Los tratamientos de suelo con cal permiten la construcción
de terraplenes, fondos de explanadas, bases y sub-bases de
obras lineales, cuñas de transición, plataformas de edificación
y estabilización de taludes
La construcción de numerosas carreteras, aeropuertos,
vías ferroviarias, plataformas industriales y de edificación,
así como caminos agrícolas y pistas forestales, se están beneficiando de
la utilización de esta técnica de mejora de los suelos.