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La Cal Viva disminuye el contenido en agua de
los terrenos bajo el efecto de tres acciones:
aporte de producto seco, consumo de agua necesaria
para la hidratacin de la cal y evaporacin del agua
debido al calor generado en la reaccin de hidratación.
En un día con fuerte insolación, presencia de viento y con
oreo del terreno de varias horas, la humedad se puede reducir
hasta en 6 puntos. Además, también puede ser utilizada
para deshelar terrenos.
El resultado final es que terrenos impracticables por su
saturación en agua se hacen manejables y permiten la continuación
de los trabajos en obra (accesos de maquinaria,
puesta en obra del material). |
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Las cales utilizadas para la estabilización de suelos
producen complejos cambios iónicos, neutralizaciones y
floculaciones que dan lugar a que las partículas de arcilla
adquieran una estructura granular, reduciendo el índice
de plasticidad y anulando el hinchamiento. De la estructura
laminar inicial (estado plástico con un terreno fácilmente
deformable y pegajoso) se pasa a la formación de aglomerados
(estado sólido donde el material es rígido y friable).
Al mismo tiempo que ocurren estos efectos la capacidad portante
del terreno comienza a aumentar. |
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La incorporación de una base química fuerte, como es la
cal durante el proceso de estabilización, provoca un incremento
del pH del terreno hasta que se alcanza el valor de 12.4, en ese
momento todos los silicatos y aluminatos presentes en el terreno
aumentan su solubilidad reaccionando con el calcio, mediante
intercambio iónico, para formar silicatos cálcicos hidratados y
aluminatos cálcicos hidratados (reacciones puzolánicas) dando lugar
a una cementación entre las partículas que forman el terreno. El
resultado final es un aumento de la capacidad portante del terreno
y de la resistencia mecánica, así como un incremento de la impermeabilidad
y de la resistencia a las heladas: aumentos importantes del CBR, aumento de
la resistencia al corte, a tracción y de compresión no confinada, asimismo
se produce una mejora de la estabilidad, disminuyendo la dilatación y
la contracción. La duración de esta reacción, que va a depender de la
temperatura ambiente y de la naturaleza de la arcilla, se sitúa normalmente
entre algunos meses y dos años (aunque las mejoras más apreciables se
producen a los pocos días de su aplicación: comportamiento exponencial en
la mejora de las propiedades geotécnicas). |