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La densidad aparente de los dos tipos
de cales utilizadas para estabilización de
suelos con cal son distintas: la cal apagada
tiene una densidad entre 300 y 600 kg/m3 y la
cal viva entre 800 y 1200 kg/m3. Esta diferencia
de densidades condiciona tanto el transporte,
dependiendo de la capacidad de carga de las cisternas
la cantidad de producto transportado puede variar
dependiendo de su naturaleza, como las dosificaciones
a realizar en la obra. Se debe aplicar un factor de
cambio de dosificaciones (el valor 1,32) para pasar de
cal apagada a cal viva (se divide por el factor). |
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El transporte de la cal, al ser un producto pulverulento,
se debe realizar a través de cisternas acopladas a cabezas
motrices. Sólo en obras de tamaños reducidos condicionadas
por el medio (pistas y caminos forestales agrícolas) es
aconsejable la utilización de embalajes como sacos y big-bags. |
Una vez que la cal es llevada a la obra, la transferencia
del producto se deber realizar a las unidades extendedoras.
La descarga del producto se realiza a presión mediante aire comprimido.
En algunos casos es interesante la utilización de silos cisternas nodrizas
en la obra para regular las posibles incidencias relacionadas con el transporte
y extendido de la cal, incluyendo las posibles inclemencias meteorológicas que
afecten al desarrollo de los trabajos.
El éxito en las operaciones de suministro estar basado en una buena coordinación
entre proveedores y los encargados de recepcionarla en la obra. |