El suministro de cal
 
La densidad de los distintos tipos de cales
La densidad aparente de los dos tipos de cales utilizadas para estabilización de suelos con cal son distintas: la cal apagada tiene una densidad entre 300 y 600 kg/m3 y la cal viva entre 800 y 1200 kg/m3. Esta diferencia de densidades condiciona tanto el transporte, dependiendo de la capacidad de carga de las cisternas la cantidad de producto transportado puede variar dependiendo de su naturaleza, como las dosificaciones a realizar en la obra. Se debe aplicar un factor de cambio de dosificaciones (el valor 1,32) para pasar de cal apagada a cal viva (se divide por el factor).
 
 
 
El embalaje y transporte de las cales
El transporte de la cal, al ser un producto pulverulento, se debe realizar a través de cisternas acopladas a cabezas motrices. Sólo en obras de tamaños reducidos condicionadas por el medio (pistas y caminos forestales agrícolas) es aconsejable la utilización de embalajes como sacos y big-bags.
 

Sacos de 25 kg.

Big-bags de 500/1.000 kg.

Cisterna de 40m3

Cisterna con volcado de 60m3
 
 
La cal en la obra
Una vez que la cal es llevada a la obra, la transferencia del producto se deber realizar a las unidades extendedoras. La descarga del producto se realiza a presión mediante aire comprimido.
En algunos casos es interesante la utilización de silos cisternas nodrizas en la obra para regular las posibles incidencias relacionadas con el transporte y extendido de la cal, incluyendo las posibles inclemencias meteorológicas que afecten al desarrollo de los trabajos.
El éxito en las operaciones de suministro estar basado en una buena coordinación entre proveedores y los encargados de recepcionarla en la obra.
 

Transferencia de la carga

Cisterna nodriza