Los suelos estabilizados con cal se pueden utilizar para construir terraplenes, bases y subbases de carreteras, capas de forma en vías férreas y superficies en general.
Las propiedades geotécnicas del terreno mejoran de forma inmediata con la adición de cal (reducción del índice de plasticidad, aumento de la capacidad de carga (CBR), mejora de la compactación del suelo) debido a las reacciones puzolánicas que se producen espontáneamente, de forma natural, dando lugar a un incremento de su capacidad portante.
Debajo se indican los tres efectos principales que provoca la adición de cal a un terreno para su estabilización:
SECADO
Reacciona inmediatamente con la humedad existente en el mismo, secándolo, por su hidratación química y por la evaporación derivada del calor desprendido durante la reacción exotérmica.
FLOCULACIÓN
El óxido de calcio permite romper la estructura laminar de la arcilla, haciendo que pierda su capacidad de retención de agua y adquiera una estructura granular de fácil compactación.
ESTABILIZACIÓN
Las reacciones puzolánicas que se dan entre el catión calcio de la cal viva y la sílice y alúmina del terreno forman silicatos y aluminatos cálcicos que le confieren resistencia y estabilidad.
Previamente a comenzar con la estabilización, se aconseja tomar una muestra del terreno y realizar una sencillo y rápido análisis para determinar el porcentaje exacto de cal viva o hidróxido cálcico que debe ser añadido al mismo. Para la realización del ensayo, Calcinor pone a su disposición el laboratorio central, al que pueden enviar la muestra del terreno.
Calcinor cuenta con amplia experiencia y personal cualificado capaz de ofrecer asesoramiento en todos los aspectos que el cliente considere, tanto previos como durante la ejecución de la obra.
A continuación se indican los cuatro pasos fundamentales para conseguir una correcta estabilización:
3. CORRECTO MEZCLADO DEL TERRENO
